Tipos de contenedores marítimos: cuál necesita tu carga

El contenedor es la unidad que revolucionó el comercio mundial: una caja estandarizada que pasa del buque al tren y del tren al camión sin tocar la mercancía. Pero "contenedor" no es uno solo: existen tipos diseñados para cargas, temperaturas y dimensiones muy distintas. Elegir el correcto protege tu mercancía y tu presupuesto.
Los estándar: Dry Van de 20' y 40'
El contenedor seco (Dry) es el caballo de batalla del comercio exterior: cerrado, hermético y apto para la gran mayoría de carga general en cajas, pallets o sacos.
- 20 pies (TEU): ~33 m³ de capacidad. Ideal para cargas pesadas y compactas: maquinaria, materia prima, productos densos.
- 40 pies (FEU): ~67 m³. El preferido para carga voluminosa pero liviana: muebles, textiles, electrodomésticos.
High Cube: el extra de altura
Misma huella que el de 40', pero 30 cm más alto (~76 m³). Esa diferencia parece pequeña hasta que tu mercancía mide justo lo que el estándar no permite. Es hoy uno de los contenedores más comunes en rutas de importación de bienes de consumo.
Reefer: frío controlado
El contenedor refrigerado mantiene temperaturas controladas (típicamente entre -25 °C y +25 °C) durante todo el trayecto. Es el contenedor de los alimentos perecederos, flores, frutas y productos farmacéuticos. Exige planificación adicional: conexión eléctrica en patio, monitoreo y protocolos de cadena de frío.
Open Top: cuando la carga entra por arriba
Sin techo rígido (se cubre con lona), permite cargar con grúa mercancía alta o difícil de maniobrar por las puertas: maquinaria, vidrio industrial, estructuras. Si tu carga supera la altura interna del contenedor estándar, este es el camino.
Flat Rack: para lo que no cabe en ninguna caja
Solo piso y paredes frontales (o ni eso): el Flat Rack es la plataforma para carga sobredimensionada — vehículos industriales, transformadores, tuberías de gran diámetro. Requiere trincado especializado y, a menudo, permisos de carga extradimensionada en el tramo terrestre.
¿FCL o LCL? La otra decisión importante
Además del tipo de contenedor, debes decidir cómo lo usas:
- FCL (Full Container Load): El contenedor completo es tuyo. Más control, menos manipulación de la carga, tarifa plana por unidad.
- LCL (Less than Container Load): Compartes contenedor con otros importadores. Pagas solo por tu volumen — ideal para envíos pequeños o frecuentes, aunque implica consolidación y desconsolidación en origen y destino.
Regla práctica: si tu carga supera aproximadamente la mitad del volumen de un contenedor, cotiza FCL — la diferencia de tarifa suele compensar el espacio no utilizado, y tu mercancía viaja sin compañeros de viaje.
¿Y si necesitas comprar un contenedor?
Los contenedores también tienen una segunda vida fuera del buque: bodegas móviles, almacenamiento en obra, proyectos de arquitectura modular. En J&M comercializamos contenedores vacíos nacionalizados, libres de daños estructurales, según la necesidad de tu proyecto — y coordinamos su transporte hasta donde lo necesites.
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